Somos
una Comunidad de Monjas Cistercienses -Bernardas-
del Monasterio de San Clemente -Toledo- .
Nuestro carisma es enteramente Contemplativo, dedicadas primordialmente a la
celebración Liturgia, la oración mental y Leccio Divina.
La mejor forma de que nos conozcáis es contando cómo es nuestra
vida diaria.
Nuestra jornada Monástica se divide a lo largo del día en oración,
trabajo y lectura. Nos levantamos a las cinco de la mañana para celebras
las Vigilias nocturnas del Oficio Divino, siempre cantado todas las Horas Canónicas
del Oficio Divino, ya que la Liturgia Cisterciense se le da un matiz especial
de solemnidad. Después tras un pequeño tiempo libre tenemos la
Hora Litúrgica de Laudes seguido de una hora de Leccio Divina, continuando
con la Misa; después media hora de oración mental en común,
tercia el desayuno, y el trabajo.
Ese "Trabajo", plenamente integrado en el ideal "Ora et labora" (reza y trabaja)
lo llevamos a la practica con nuestro trabajo de elaboración de mazapán
que hemos comenzado a hacer y queremos seguir con este trabajo, por ser nuestro
Monasterio la cuna donde nació en el s. XIII. siguiendo la tradición
de las Madres que en su tiempo lo inventaron.. Por otra parte también
dedicamos parte de nuestro tiempo en la organización de nuestro archivo
y biblioteca, así como mantener en buen estado el rico patrimonio de nuestro
Monasterio.
Poco antes del almuerzo, volvemos al coro para el rezo de Sexta. Después
viene la comida, un rato de descaso, la hora de nona y la recreación o
el compartir fraterno que dura una hora, y en la cual nos congratulamos comunitariamente.
Nuevamente al trabajo que es el protagonista hasta que llega la hora de vísperas
y la oración mental.
Tras esto, cenamos y vamos a la sala capitular, donde tenemos un rato de lectura
espiritual y seguido Completas la última Hora litúrgica y la Salve
Cisterciense cantada, al final de la cual la M. Abadesa, saliendo la primera
del coro asperja a la Comunidad que van pasando cada una de las monjas, que en
fila e inclinadas, pasan ante ella.
Durante las fiestas y Domingos, la Misa la tenemos a las 11 y los días
laborables a las 8 de la mañana el Oficio divino se celebra con más
solemnidad, aunque todos los días lo hacemos cantado, pudiendo participar
en nuestra liturgia quien tenga el gusto de asistir, especialmente jóvenes
con inquietud vocacional que deseen hacer días de retiro.
En el monasterio son fiestas Solemnes la Asunción, patrona de la Orden
del Cister, los Santos Fundadores y San Roberto, Albarico y Esteban, San Bernardo
el 20 de agosto.
Nuestra
vida
Somos 18 Hermanas. Nuestra vida
es seguir a Jesús, tomando por guía
el Evangelio, según el espíritu
de San Benito y de nuestros Padres de Cister.
Es una vida dedicada a la búsqueda de Dios, que anima toda nuestra jornada,
que se distribuye entre la oración litúrgica y silenciosa, la
Lectura divina, (lectura orante de la Sagrada Escritura y sus comentarios),
estudio, y trabajo.
Nuestra vida de Búsqueda de Dios, en una vida sencilla, pobre, austera,
compartida en fraternidad, alimentada con la Palabra de Dios, con devoción
tierna a la Virgen María, nuestra Madre a quien están consagrados
nuestros monasterios. Esta vida la llevamos en un clima de soledad y silencio,
orientada hacia la experiencia de Dios. Nuestro silencio no es mutismo, sino
uso moderado de la Palabra, que se discierne por la necesidad y el amos.
Mediante la acogida a los huéspedes, ofrecemos un ambiente de paz, de
oración y de reflexión a quienes buscan un alto espiritual en
su sed de Dios.
Llevando en el corazón la inquietud apostólica de dilatar el
reino de Dios, nuestro modo propio de participar en la misión de Cristo
y de la Iglesia y de insertarnos en la Iglesia local, es nuestra misma vida
contemplativa.
Se permite un tiempo de compartir
fraterno en el cual se cultiva el espíritu
de familia, la caridad y una saludable distensión. |
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